¿ Os acordáis de la entrada de la lagarpata rabiosa en la que también había una lagartija tuerta ?
Bien, pues creo que se ha extendido un extraño virus por mi jardín, que ataca a los ojos de los residentes.
Porque fijaos en esta salamandra, que ojo tan raro tiene.
Bien, pues creo que se ha extendido un extraño virus por mi jardín, que ataca a los ojos de los residentes.
Porque fijaos en esta salamandra, que ojo tan raro tiene.
Y por la mañana yo me despierto así.
( La lengua se me quedó fuera de la impresión al verme tuerta también. )
Y por la noche veo a este sapo y ¡ Zaca ! Él también esta tuerto, o "des-ojado".
Me temo que este pobre sapo va a tener difícil encontrar a alguien que le bese, y así poder transformarse en un hermoso príncipe, porque no se puede decir que sea un Adonis.
Ahora que lo pienso, es curioso que sigamos refiriéndonos a la belleza con expresiones como, es divino, es un Adonis o tiene una belleza apolínea (por el dios Apolo, canon de belleza clásica)
Mi belleza es apolínea.
Pero una belleza apolínea porque me parezco al hermosísimo Apolo, gato guapo donde los haya, que me gusta M-U-C-H-O.
Y él, tiene una belleza doblemente apolínea.
¡ Ah ! Y a mi no me ha atacado el virus, como veis, sigo teniendo los dos ojos.
Que era una broma, que os he engañadoo.
¡ Ay, qué gamberra soy ! Je, je.






